Miami y las ferias de arte

Además de Art Basel, la metrópoli de Florida acoge numerosas citas que la convierten en epicentro artístico mundial estos días.

El 2017 ha sido un año de acontecimientos artísticos: la Documenta de Kassel y el Skulptur Projekte de Münster, la Bienal de Venecia, y ahora la 16ª feria Art Basel en Miami Beach. Se presentan 268 galerías de 32 países, de las cuales 20 vienen por primera vez, manteniendo así la idea de que es una feria-plataforma para proyectos innovadores. Esta feria tiene diversos sectores, titulados Positions, Nova, Kabinett, Survey, etcétera. Es una feria crossover, es decir, una ensalada caribeña: poco sabor, mucho color. Tiene también una sección dedicada al cine, dirigida este año por David Gryn, que se enfoca sobre el cuerpo en movimiento y la danza, y donde se proyectarán películas en el exterior del edificio del New World Symphony, construido por Frank Gehry en 2011.

El mes de diciembre es un buen momento para Miami: han pasado las muestras europeas, han pasado las subastas de noviembre en Londres y en Nueva York y estamos ante el plan de gasto de la Navidad, y encima con buen clima y enormes playas. Aunque la crítica social al cambio climático está presente, por ejemplo, en el Pérez Art Museum Miami (PAMM) con un enorme neón del artista Andrea Bowers que dice: “Climate change is real”. La asesora de arte del actor Leonardo di Caprio, la neoyorquina Lisa Schiff, y la coleccionista Jeanne Landolt Masel han creado One All Every, para vender ediciones de artistas en plan barato, siempre relacionado con la salvaguarda del territorio.

Miami se ha convertido además en el punto de encuentro de la élite del arte antes de acabar el año. Según la revista Forbes, hay 51 billionaires (más de mil millones en nuestro castellano) en Florida, en concreto en esta zona de South Beach. Los grandes arquitectos están aquí construyendo, como el denominado One Thousand Museum de la difunta Zaha Hadid (de 62 pisos). Otros también en construcción llevan nombres de marcas de lujo, el Brickel Flatiron (de 65 pisos, del mejicano Enrique Norten), el Aston Martin Residencies (de 66 pisos, de Luis Revuelta) o la Porsche Design Tower (de 57 pisos).

Desde el punto de vista de la fortaleza económica, Miami goza de una fuerte cimentación. Muchos de los personajes importantes de la construcción están en los patronatos de los museos, sean el PAMM, el Art Center South Florida, el Institute of Contemporary Art de Miami (ICA), o los de las familias Margulis o Rubell. Por ejemplo, el matrimonio Scholl, que empezaron como abogados y ahora son promotores inmobiliarios, y viticultores en Australia, se han convertido en los nuevos jefes del Art Center South Florida, que es la punto originario de la llegada de artistas a Miami, de la mano de la escultora Ellie Schneidemann hace 30 años. Ella creó el Art Center en 1984 comprando por 684.000 dólares unas naves en Lincoln Road (de las que en 2013 vendió una parte por 88 millones). Debemos recordar que fue Craig Robins, presidente de Dacra, otra inmobiliaria y real estate, quien convenció a Samuel Keller a presentar aquí una feria satélite de Basilea. Detrás de él también estaban otros patricios, como los venezolanos Cisneros, el italiano Carlo Bilott, rey de las fragancias, o el destilero cubano Carlos de la Cruz. Apareció así Basel en Miami Beach en el 2002, y en septiembre han cerrado otro acuerdo con el alcalde actual para seguir en el Convention Center al menos hasta el 2023. Robins fue también el promotor de Design Miami donde desde el 2005 (y en Basilea desde el 2006) se ha mezclado el diseño y la arquitectura interior con la moda y con las cosas de comer, llevando a Lee Schrager a organizar el South Beach Wine & Food Festival. En Art Basel Miami están desde galerías consolidadas de toda la vida como la Marlborough o Gagosian, hasta los nuevos generales como Hauser & Wirth, Zwirner o Roppac, pasando por nuevas como la británica Tanya Leighton asentada en Berlín en el 2008, o la argentina Galería Isla Flotante de Buenos Aires con una instalación de 65 lienzos de Mariela Scafati titulada Handcuff Secrets (precio: 31.000 dólares) con la que no van a poder pagar ni los gastos de estar aquí. Más de media docena de galerías españolas con dos brillantes stands de Leandro Navarro y Elvira González.

Pero Basel Miami no es la primera feria de arte en la ciudad. Antes que los suizos estuvo Art Miami hace 28 años en la zona de Wynwood, y 17 años lleva Scope (con 140 galeristas) en Ocean Drive, y 15 años Nada en el Ice Palace Studios) organizada por la New Art Dealers Alliance. También aquí está desde hace 10 años Pinta, dedicada más al arte latino. Otras son más especificas como Ink (en el hotel Dorchester) dedicada a la obra sobre papel y esponsorizada por la International Fine Print Dealers Association, fundada en 2006, o la titulada Untitled (con 136 galerías) desde 2012, y Satellite (en el medio abandonado Ocean Terrace hotel) fundada en el 2015 para artistas muy jóvenes.

Todo ello se ha convertido en la Miami Art Week, que comenzó el lunes 4 y que recoge además de todas estas ferias una multitud de actos de empresas de moda y lujo participando con sus propias exposiciones, desde Loewe a Prada, desde Cos a Gucci, o a Fendi con un showroom titulado Wellcome! diseñado por Chiara Andreatitto, donde no aparece el logo de la empresa por ninguna parte. Por su parte los relojes Audemars Piguet han comisionado a Lars Jan, americano hijo de emigrados afganos que vive en Los Ángeles, una instalación visual. En Untitled hay gente también muy conocida en este momento como la pintora de Baltimore, Amy Sherald, que ha realizado el retrato de Michele Obama para la National Portrait Gallery de la Smithsonian. O en la sección de Special Projects, una instalación, Chroma, enormemente bella, de un joven venezolano de 94 años, Carlos Cruz-Díez

Fuente: http://www.elmundo.es/

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