El sabor de la ‘Ciudad Mágica’: los mejores lugares para comer en Miami

Visitar Miami, conocida como la Ciudad Mágica, es una experiencia sensorial.

El humo de cigarro flota por las fachadas de las tiendas que bordean la Calle Ocho de la Pequeña Habana.

Las ventanas abiertas de los Maserati que cruzan Ocean Drive llenan la calle con ritmos de salsa y merengue.

La luz del sol brilla sobre sus impecables acabados y hace que la temperatura de la banqueta se eleve hasta casi derretir tus sandalias.

Luego está la comida.

Esta es una ciudad donde puedes encontrar sándwiches cubanos de 5 dólares y patas de cangrejo de 50 dólares en la misma esquina de la calle.

Los letreros neón de las cafeterías de hace décadas reflejan las ventanas de cristal ahumado de los nuevos bares de tapas y en las cafeterías se escucha el zumbido de los chismes de La Habana y Hollywood.

Yardbird Southern Table & Bar

Cuando visites Miami, una de las ciudades más internacionales en América, es fácil olvidar que estás en el sur.

Yardbird está aquí como un recordatorio.

La hospitalidad sureña domina este restaurante temático justo a lado de Lincoln Road.

Yardbird se especializa en la cocina sureña hecha desde lo más básico con productos frescos de granja.

Todo es cuestión de pollo frito, camarones y sémola, y julepe de menta en tarros de cristal.

Yardbird es especialmente popular por su pollo y sus waffles, servidos con una guarnición de sandía con especias y jarabe de arce bourbon.

Yardbird Southern Table & Bar, 1600 Lenox Ave., Miami Beach; +1 305 538 5220

Versailles

Versailles, el cual se anuncia como «el restaurante cubano más famoso del mundo», ha servido «ropa vieja» y «cortaditos» desde 1971.

El restaurante está situado en la Calle Ocho en la Pequeña Habana de Miami, el cual quizá es el barrio cubano más popular que no está bajo el reinado de Castro.

A lo largo de las décadas, Versailles se ha convertido en un lugar de encuentro de las clases para la comunidad cubano-estadounidense local.

Los comensales pueden picar pastelitos de guayaba y croquetas mientras escuchan a escondidas las pláticas acerca de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y el estado de salud de Fidel Castro.

Versailles, 3555 S.W. 8th St., Miami; +1 305 444 0240

Joe’s Stone Crab

Por instrucciones de su médico, Joe Weiss llegó a Miami en 1913.

En ese entonces, la única cura conocida para el asma era un cambio de clima.

Weiss prestó 50 dólares de su póliza de seguro de vida, hizo el viaje al sur de Nueva York y colocó un puesto de sándwiches de pescado en Miami Beach.

Según cuenta la leyenda, Weiss fue el primero en servir pinzas de cangrejos moro, lo que ahora es un manjar en los menús de toda Florida.

Hoy en día, los camareros con esmoquin pasan volando con platos de pinzas de cangrejo moro, croquetas de papa y tarta de lima por el comedor lleno de candelabros de Joe’s Stone Crab.

El restaurante no hace reservaciones y la espera puede ser realmente prolongada.

Se recomienda llegar temprano —antes de las 7 p.m.— para evitar el ajetreo.

Joe’s Stone Crab, 11 Washington Ave., Miami Beach; +1 305 673 0365; el restaurante permanece cerrado desde agosto hasta mediados de octubre. Llama para obtener más información.

La Sandwicherie

Como una institución de South Beach desde hace casi 30 años, La Sandwicherie es un bar de sándwiches preparados en el momento que está ubicado a pocas cuadras de la playa.

Las raciones son enormes, los ingredientes son frescos y los precios son razonables para esta zona.

La mayoría de los sándwiches cuestan menos de 10 dólares.

Con solo unos cuantos taburetes en la barra del mostrador, los clientes podrían sentirse mejor llevando su sándwich Tropical —una mezcla de aguacate, mozzarella, papaya, mango y piña servido sobre un hojaldrado croissant— a la playa para hacer un picnic.

Los noctámbulos aprovecharán el horario extendido de La Sandwicherie. El puesto está abierto hasta las 5 a.m. durante la semana, hasta las 6 a.m. los viernes y sábados.

La Sandwicherie, 229 14th St., Miami Beach; +1 305 532 8934

Mignonette

Ubicado en una gasolinera de 1930, junto al cementerio más antiguo de la ciudad, Mignonette es un bar de ostras y un restaurante de mariscos que se apega al lema «simple y elegante».

El ambiente es informal… en una enorme marquesina sobre la cocina abierta se muestra el menú de ostras diario con letra en negrilla y hay cabinas de vinilo alineadas en las ventanas que dan a la calle.

Pero el menú es elegante.

Las ostras del este y de la costa oeste son servidas sobre media concha o decoradas al estilo Rockefeller o Bienville.

Los huevos rellenos están cubiertos con langosta, el caviar es enviado desde Rusia y la guarnición de coliflor se sirve con una mayonesa de huevas de trucha.

El chef Daniel Serfer, oriundo de Miami que fundó el popular restaurante de la ciudad Blue Collar, también quiere que todos sepan que hace una costilla de primera.

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